Sociometría y Altas Capacidades



Sociometría y Altas Capacidades

¿Qué es la sociometría?

Como quizás lo sabéis, estudio psicología en la universidad y ayer, estaba leyendo mis apuntes de psicología social y más concretamente los que tratan la sociometría...

Ya os oigo decir "'Pero, ¡¿qué demonio es eso?!" y ¡tendríais razón! 

 

La sociometría es un método cuantitativo que permite medir las relaciones sociales, por lo general en un pequeño grupo. Es decir, grupos compuestos de 15 personas como máximo. 

Dicho de otra manera, los objetivos de la sociometría son: 

 

- Conocer el nivel de aceptación que una persona tiene en su grupo. 

- Evaluar el grado de cohesión entre personas de un grupo. 

- Localizar a los individuos más rechazados y más valorados (líderes potenciales). 

- Localizar a los sujetos aislados, que no despiertan ni admiración ni rechazo. 

- Comprobar las consecuencias de la incorporación de nuevas personas al grupo. 

- Verificar el grado de aceptación e incorporación de personas a un nuevo lugar de trabajo.

 

Por lo tanto, existen 3 tipos de relaciones, que pueden ser reciprocas o no:

simpatía

- antipatía 

- indiferencia

 

El método consiste en preguntar a cada miembro del grupo estudiado, de manera individual, con quien les gustaría (o no, dependiendo del estudio que se quiere hacer) estar asociado en tal o cual situación o actividad. El estudio se realiza en el contexto de la vida cotidiana: equipo de trabajo, grupo escolar, grupo de hobbies... 

 

Con la sociometría, el psicólogo va poder, gracia a su investigación, facilitar la integración de una persona aislada y acercarla a las personas que la aceptan, por ejemplo en el entorno escolar. Igualmente, el psicólogo va a poder utilizar los recursos del líder informal en ciertas situaciones colectivas o crear equipos de trabajo en función de las afinidades. 

 

Bueno... Ahora que sabéis un poco más de que va la sociometria, volvemos a nuestro asunto:

Sociometría y niños con altas capacidades

 



En mis apuntes, está escrito muy claramente que "nunca se pudo establecer correlaciones decisivas entre el cociente intelectual y un estatus sociométrico. Igualemente entre las aptitudes, las capacidades, las competencias y un nivel sociométrico." 

 

A pesar de mis apuntes, como suelo oír una cierta tendencia al nivel del estatus sociometrico posible de las Cebras (o sea, la de la imagen justo arriba) y por curiosidad también, quise investigar  en internet un poco más sobre este tema..  

 

Aquí ésta un extracto de lo que encontré, un documento emitido por la universidad de Oviedo y titulado "Cuestionario para detectar niños de altas capacidades. El problema de las diferentes interpretaciones.

En distintas comunidades autónomas de España se están llevando a cabo procesos de detección y evaluación en el sistema educativo, con vistas a evitar los problemas que ya reflejaba el informe del Ministerio de Cultura en el año 2002 citado más arriba. La cuestión es de vital importancia ya que, como dice la ley, corresponde a las administraciones educativas adoptar las medidas necesarias para identificar de forma temprana sus necesidades, con vistas a adoptar planes de actuación adecuados a las mismas y así, asegurar los recursos necesarios para que puedan alcanzar el máximo desarrollo posible de sus capacidades personales y puedan optar a una enseñanza adecuada a sus capacidades cognitivas.

 

Por ejemplo, en Canarias se ha llevado a cabo un proyecto para la identificación temprana de alumnos con alta capacidad intelectual (Artiles, Jiménez, Alonso, Guzmán, Vicente y Álvarez, 2003). Este exhaustivo estudio partió de una población de 15.434 alumnos de diferentes zonas geográficas, diversos centros y estratos sociales. Seleccionaron una muestra al azar de 1.910 alumnos de primer curso de Educación Primaria y se administraron pruebas de inteligencia, un cuestionario sociométrico y escalas de observación a padres y profesores sobre los alumnos identificados. Encontraron que un 8,01% (N = 153) de alumnos podían ser considerados con excepcionalidad intelectual. De estos, un 2,04% se identificaron con sobredotación intelectual, un 1,21% con talento simple, un 1,89% con talento complejo, y un 2,89% con talento mixto. Los hallazgos encontrados en el análisis discriminante demostraron que un 71,4% de los alumnos identificados con altas capacidades se clasificaban correctamente según la percepción de los profesores. En cambio, un 69,7% de los alumnos eran clasificados correctamente según la percepción de los padres. Finalmente, el análisis sociométrico demostró que los alumnos identificados con altas capacidades no presentaban características de liderazgo ni tampoco de rechazo social.

 

Como lo veis, la conclusión es la misma que la que tengo en mis apuntes, no habría relación entre el cociente intelectual y el estatus sociométrico...

 

No obstante, desde mi lectura del muy buen libro de Nicolas Gauvrit, no puedo dejar de preguntarme si los estudios que se hicieron sobre la relación entre superdotación y estatus sociometricos fueron realizados correctamente. 

 

En efecto, como dice Nicolas Gauvrit en varias occaciones, muchos estudios sobre los superdotados tienen un problema de fiabilidad a causa las muestras porque estas son a menudos defectuosas. 

 

¿No sería el caso aquí también? ¿Cómo concluir de manera definitiva que no existe ninguna relación entre el C.I y el estatus sociométrico? Además, si en el estudio que realizó la Universidad de Oviedo se ve claramente que concierne a los niños con altas capacidades, en ningúna parte en mis apuntes se especifica la población estudiada: ¿eran niños o adultos? 

 

¿Podrían las Cebras tener un estatus sociométricos de niños y otro de adulto? 

 

Esas cuestiones que genera la sociometría son interesantes ya que por una parte, como se dice en el libro de Jeanne Siaud-Facchin sobre el niño, la construcción de nuestra identidad, de nuestro ser, pasa también por el sentimiento de ser igual a los demás. Partenecer a un grupo de amigos es indispensable para construirse. Por otra parte, se sabe que, muy a menudo, las dificultades que tenemos de adultos vienen de la infancia...Así que, de momento no encontré las respuestas a esas preguntas mías sobre la relación superdotación-sociometría,  pero si vosotros encontráis estudios cientificos de los psicólogos sobre la psicometría y superdotación no dudéis en compartirlos, me interesa mucho.

!Ah¡ Insisto sobre el "de momento" porque tengo la esperanza de que el libro "La petite noblesse de l'inteligence: une sociologie des enfants surdoués" (que tengo pendiente) me permita profundizar en el tema... Claro, os mantendré informados.
 

Si no encontré publicación científica fiable sobre el tema, en cambio, sí que puedo suponer cuál era mi propio estatus sociométrico de niña y cuál es mi estatus sociométrico actual, de adulta: 

Pienso que tenía en mi niñez un buen nivel sociométrico, incluso era líder, (las chicas suelen esconder sus capacidades y privilegiar las relaciones sociales) y que desde mi adolescencia diminuyó de manera significativa. Pero estos estatus sociométrico que supongo sobre mi persona pueden ser, claro, el resultado de otros factores que no tienen nada que ver con la superdotación. Por otra parte, estos estatus sociométricos que me asigno podrían ser falsos ya que no siempre acertamos en cómo los demás nos ven realmente (lo que estudia también la sociometria). Entonces sólo se puede afirmar que son suposiciones mías... 

 

Y vosotros Cebras, ¿cúal es el estatus sociométricos que pensais tener?  

 


Comentarios:

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Commentaires : 2
  • #1

    Aitana (mercredi, 19 août 2015 01:00)

    ¡Hola!
    Pues la verdad es que no recuerdo tratar mucho esta relación en la carrera. Apenas hay investigación y lo que hay, parece estar un poco sesgado pero me parece súper interesante.
    Mi experiencia: Pues de pequeña mi nivel sociométrico era un desastre pero mejoró en la adolescencia cuando "aprendí" lo que había que hacer.
    Y en cuanto a las pequeñas cebras con las que trabajo veo varios perfiles, pero nunca el de la indiferencia. Hay algún líder pero la verdad es que no es lo más común.
    Casi todos entrarían en la categoría "rechazo por desconocimiento" . Pero vamos, hablo de mi experiencia y de mi observación, ná más. Un abrazo

  • #2

    Mercedes (mardi, 12 avril 2016 21:36)

    De peque, el mío era un desastre, pero no por como me aceptaba el grupo, sino por como me percibía yo. Me acuerdo un día en clase de Religión. Estábamos dibujando y la Profe nos pregunto: para vosotras ¿que es vivir? Y yo respondí: vivir, es darnos cuenta de que morimos. La carcajada fue general. Y yo, que no entendía de que se reían, me puse a llorar y no paraba. Las compañera se levantaron a consolarme y la Profe tambíen. Pero yo intuía que algo fallaba, que o mi respuesta era un desastre o la reacción de todo el grupo revelaba que no me habían entendido. Tenía siete años.