S.O.S superdotados en suspenso

En octubre de 2010 la página «Les inRocKs.com» publicaba un artículo titulado «SOS, superdotados en suspenso». 
Con la colaboración de Arielle Adda, psicóloga especialista de la superdotación.
Los superdotados no son unos tontos. Son solamente sensibles, incluso débiles,
y  más a menudo incomprendidos. 
En líneas generales, serían muy brillantes, por encima, inadaptados sociales, poco simpáticos, con un complejo de superioridad súper desarrollado. Desde hace poco, los expertos nos enseñan que la realidad es diferente : los superdotados serían seres que sufren, hipersensibles. Ahora, estamos a tiempo de corregir algunas ideas preconcebidas con respecto a esta minoría injustamente perseguida.
Así, el 2 % de los niños tienen un C.I que sobrepasa 130 en los tests de Wechsler. Son a menudo marginados en algunas clases especializadas. No sólo para convertirse en empollón y satisfacer la vanidad de papa-mamá, porque, está demostrado, un tercio más o menos de los superdotados se encuentran en situación de fracaso escolar. No tan dotado, en suma. Porque si tienen talentos y son curiosos por todo, estos niños excepcionalmente inteligentes se muestran refractarios a lo que les enseñan en la escuela, y hostiles al machaqueo porque captan más rápido que los otros. Y como los juegos de sus compañeros no les interesan, tienen una reputación de pequeños pretenciosos. 
Arrielle Adda, que trabaja sobre este asunto desde más de veinte años, explica el malentendido: 
"Los interlocutores adultos del niño dotado no ven siempre que están frente a un individuo más hábil intelectualmente. De hecho, le devuelven el imagen de otro y no de quién es. El niño se siente herido. Ejemplo: se le llama arrogante o insolente. Cuando es en realidad observador y naturalmente crítico. Resultado : exaspera, suscita envidias." 
Jóvenes o adultos, estos «incomprendidos» serían también más sensibles a toda clase de patologías : depresión, espasmofilia, bipolaridad, tendencias suicidas... En resumen, no es de verdad un regalo tener talentos. Nos exponemos a una hipersensibilidad extrema. Lo que no parece tan sorprendente porque es una de las características de la gente que tiene talento. 
Y cuando son a menudo rechazados, expresan en cambio una profunda compasión para los otros. Lo que, debemos convenirlo, no es una marca de un inadaptado social. 
«En realidad, el uno no impide el otro, precisa Arielle Adda. Una empatía muy grande puede volverse más dañada. Y de hecho, tienen dificultad para integrarse». 
Todo empieza con el vocabulario, el prefijo «super» de superdotado que sugiere una superioridad natural, un lado elitista. 
Para reparar esta torpeza semántica, hoy los médicos y los psicólogos especialistas prefieren hablar de niño con altas capacidades (AC) o «intelectualmente precoz». 
O, más sabiamente, de «super eficiencia mental ».
Mientras, los pequeños genios están codiciados por sectas new age, como los Niños Indigos, que ven en ellos seres de cristal caídos de las estrellas para salvar el mundo. ¡Uf! La liberación vendrá cuando empecemos a verles como seres normales.

Leer el artículo original


Arielle Adda es la autora de "Niños superdotados, la inteligencia reconciliada". 




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